domingo 7 de marzo de 2010

De la contemplación al shock. Los hijos de la televisión.

   En este artículo me propongo exponer de forma muy somera el determinismo tecnológico al que se encuentra expuesta nuestra cultura. Muchos son los autores que tratan este tema y ríos de tinta han corrido al respecto, pero bueno esto es un artículo y no una investigación científica. Sin lugar a dudas uno de los autores más resonantes respecto al tema es Walter Benjamin. En su afamado ensayo La obra de arte en la era de la reproductibilidad técnica, expuso de forma concisa el futuro que nos espera al pasar de la contemplación al shock. El autor realiza un estudio profundo de los medios de reproductibilidad técnica, partiendo de la litografía. La litografía a nivel cultural es el primer medio de reproductibilidad técnica y provoca un cambio brutal en el desarrollo y popularización del conocimiento. Luego la imprenta, la fotografía y el cine completan el círculo de técnicas en donde no se diferencia el original de sus copias. Es muy claro que al utilizar este tipo de medio de comunicación/expresión de masas se gana en democratización del conocimiento, ahora bien también hay que ser consciente de la pérdida de otras cosas. Según Benjamin (y no hay que ser muy sesudo para observar este detalle), los medios de reproductibilidad técnica hacen perder la noción del original. De hecho no existe concepto de originalidad en este tipo de medios, capacidad que los medios no reproductibles si llevaban en su seno. La pintura, por ejemplo se consideraba en su momento una expresión única de un aquí y ahora inexplicable. Tiene valor de unicidad y como medio propone la contemplación del público. Se contempla esa obra de arte, al ser única e irrepetible. Se analiza y se le dedica tiempo para interpretarla. A estas características Benjamin le atribuye el término aura. Por otro lado, la obra de arte reproductible (post aurática) propone una realidad muy diferente: el cambio de la contemplación por el shock. El término shock Benjamin lo extrae de Baudelaire el cuál lo aplica para la explicación de la realidad de las grandes Urbes Modernas. El shock característico del cine como medio, que menos que contemplación propone una consecuencia de imágenes y sonido que mantienen al espectador capturado en un discurso no reflexivo. Sin lugar a dudas, el cine no permite contemplación, entre otras cosas por la diacronía propia del formato. No obstante el propio Benjamin descubre un potencial enorme en el cine como medio de masas, “siempre y cuando sea utilizado con buenos fines” ya que ve en este tipo de expresión, un medio completamente político. Observa con buena cara el cine de Chaplin, advirtiendo (y esto es mi opinión personal) el futuro en el que ahora nos encontramos. Otro pensador que no podemos obviar en esta línea de discurso es Roland Barthes, el cuál le otorga a la fotografía básicamente un valor documental. La capacidad técnica de la fotografía es tal, que se hace muy difícil abstraerse a que no es un indicador visual de esa realidad que retracta la cámara. De esta forma pierde toda capacidad de metáfora como medio y por lo tanto (según Barthes) no tiene nada de artístico. McLuhan en esta línea, aporta el afamado el medio es el mensaje, en dónde hace referencia al determinismo tecnológico de forma explícita. Según McLuhan, el propio medio por sus características técnicas es portador de un mensaje, más allá de las intenciones que quiera darle el creador del mismo. Me atrevería a decir que el mensaje de los medios de reproductibilidad técnica (con el cine y luego la televisión como gran estandarte) es el shock, la no reflexión, la obnubilación, el rápido aburrimiento, la falta de atención y un largo etcétera. Hoy en día nosotros hijos de la televisión (me incluyo dentro de la generación televisiva desde mi nacimiento) tenemos grandes problemas de concentración, grandes problemas para con el aburrimiento, grandes problemas con la lectura y ya ni hablar de la abstracción. La contemplación ha desaparecido y se sustituye por una generación de individuos necesitados de shock cultural. Conformamos una nueva epistemología cultural a la cuál noto muy acrítica desde todos los ámbitos y muy susceptible a la ignorancia generalizada, con las consecuencias que esto implica. Sumemosle a esto la victoria del positivismo (y a un sistema a su servicio) como corriente dominante, a la ciencia como nuevo dios y seguramente ninguno quiera sacar conclusiones a futuro. Personalmente pienso que la pérdida de interés por actividades relacionadas a la contemplación (contemplación de obras de arte, lectura reflexiva, reflexión en general) se deben a esta nueva construcción epistemológica de nuestra cultura televisiva que se nos ha insertado en lo más profundo del cerebelo.


martes 16 de febrero de 2010

arte epitelial

Que estamos en medio de un cambio epistemológico respecto al arte, creo que nadie lo cuestiona.
Que el concepto de arte ha cambiado de paradigma luego de las heridas o retoques que han logrado las corrientes de vanguardia principalmente, creo que también es consensuado.
Ahora bien, hablar sobre el arte...se torna bastante difuso, pero no así imposible.
Comencemos entonces citando palabras de Adorno, “nada referente al arte es evidente” (
Teoría Estética, página 9).
Personalmente soy el primer defensor de la des
deificación elitista del arte. Parto de la base de un discurso de unificación y respeto por los iguales. Ahora bien, esto no quiere decir que vea con buena cara la continua conversión de todo nuestro mundo de vida en material de consumo. Obviamente la cultura no puede escaparse de dicho proceso, convertida ya en “industria cultural” y promoviendo como fin último la falta de discurso crítico, el goce de la piel, de lo superfluo, la obnubilación sistemática. Parece ser que Adorno concuerda con esta línea de razonamiento, a saber: “Defensor de las vanguardias...De allí su interés por un artista como Picasso, quien, al pintar Guernica (1937), más allá del realismo vulgar, logró expresar, quizá como ningún otro, las “heridas sociales”.”1
Ahora bien, “Después de haberse liberado de la teología, d
e la metafísica y de su función de culto, el arte queda ahora sometido al mercado, sirviendo de vehículo del poder. Si en la sociedad tecnocrática y consumista todo puede venderse ¿por qué no el arte?.2
Pues bien, a mi entender muy a groso modo lo que propone el autor (identificado con el arte Dada) es una defensa a la construcción de una nueva noción de arte que no tiene nada de elitista, sino más bien todo lo contrario. Hay que tener en cuenta que Adorno es músico y observa con preocupación la instalación de esta lógica de
industria cultural en todos los ámbitos de la sociedad. Ante la constante estandarización de la cultura en general, Adorno propone educación y reflexión antes que aceptación pasiva del statu quo. Obviamente el discurso de dicho autor es bastante más complejo y a medida que se comprende puede lograrse si no una conciliación con el mismo, al menos extraer alguna herramienta que posibilite un mejor análisis o acercamiento a la “realidad artística”.
Continuando entonces en esta línea de pensamiento, nos encontramos en un punto de desinterés generalizado, el cuál entiendo principalmente como respuesta a esta lógica en la que se ve inserta nuestra realidad en general. Que interés puede suscitar algo que es vacío en su esencia, que carece de espíritu crítico y que como mencionaba anteriormente seduce a una fruición de piel, superficial, hasta que me aburra y cambie por otra más nueva y así continuar el ciclo. De que sirve una persona hermosa estéticamente, o sea, que encierra los cánones de belleza ideales de nuestra cultura, si no tiene nada en su pensamiento que me despierte interés? Sirve sólo para eso, para satisfacer superficialmente mis deseos momentáneos, ha
sta que aparece una propuesta mejor y la cambio. Es muy rebuscado pensar que hasta las personas son objetos de consumo?
En fin y resumiendo, no me interesa hacer una distinción entre arte y diseño. Si bien el arte ipso facto no se ha desprendido de nociones que arrastra de su pasado victoriano y como toda regla, también presenta excepciones. Parafraseando a Munari, prefiero designar a los artistas contemporáneos como “operadores visuales”
4, obligados por la lógica de la Industria Cultural, de la Era de la Información.

Ahora bien, consciente de esta lógica quiero seguir pensando que se puede diferenciar en la construcción de mensajes con intención crítica – reflexiva y no sólo con el fin de mejorar la estética de un producto para aumentar sus ventas. Por eso me interesa transitar el camino de la reflexión crítica y no de la aceptación estandarizada del statu quo. Y en el diseño no veo más que una herramienta de perfeccionamiento estético al servicio de un sistema de superficialidades generalizadas. Para ilustrar un poco la línea de mi razonamiento y como corolario aclaro que soy diseñador gráfico y soy el primer crítico de mi profesión, porque ante la realidad delicada que nos toca enfrentar pueden tomarse 2 caminos bien sencillos: la aceptación hipócrita o la crítica hipócrita.






Habemus capitalismo tardío. Ojo de gran hermano, panóptico, contador de centavos, hipersoledad, retórica y que menos importante que indagar entre la celulosa o la silicona? Más retórica, paja mental.
El medio es el masaje. No hay como relativizar nuestras conductas, porque quién dijo que internet es comunicación? Quién dijo que es su objetivo último; o acaso su acercamiento es parte de su polaroid de consumo, de la inmediatez de su piel, sólo piel.
Identidad de Power Ranger, de adulto bobo, de adicto, de señor travestido en Emo, en floujos de música que no se escucha. Libertad (01010101110) mis testiculos.3


1 Oliveras, Elena. Estética. La cuestión del arte. p.306.

2 Oliveras, Elena. Estética. La cuestión del arte. p. 308.

3 Opinión del artista plástico Ignacio Rodríguez Srabonian,
respecto al artículo “Los medios digitales” http://www.santiagocurci.blogspot.com/

4 Munari, Bruno. Artista y designer. p.1



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domingo 7 de febrero de 2010

Hermitaño de la Urbe



Documental que refleja las consecuencias del Macrocefalismo en las grandes Ciudades. Trabajo realizado por el Colectivo Realismo Cinematográfico integrado por: Santiago Curci, Nicolás Figueroa y Eduardo West. Montevideo, Uruguay, 2007.

jueves 21 de enero de 2010

Fe de Ratas

"Lo que no te mata no te hace inerte"
"No consumas y triunfarás"
"Persevera y morirás"
"No perseveres y morirás"
"Al pan pan y al vino resaca"
"En boca cerrada no salen ideas"
"Camarón que se duerme, feliz de él"
"A buen entendedor, muchas palabras faltan"
"La televisión tira más que una yunta de bueyes"

Se les ocurre alguna otra? Bienvenidos a seguir construyendo....

Nak dijo...

"Al que madruga le da sueño "

Nak dijo...

"Si queres conocer a Carlito dale un carguito"

Anónimo dijo...

"Bolas de fraile... Suspiro de monja"