No sé y a esta altura no quiero calcular cuánto tiempo he invertido a lo largo de mi vida en transportes colectivos. Mi carrera en materia de bondis arranca en el clásico 17 (Maldonado), nexo conector entre Cerro Pelado y Punta del Este. A esperarlo en Bº Norte, una religión menos diez o y veinte. Posteriormente doy el salto a las ligas mayores en esta materia: me voy a estudiar a Montevideo. Ahí mi realidad cambia radicalmente y en un primer momento (fruto de mi inexperiencia capitalina) caigo en el fatídico error de esperar el 140 por 18 de Julio, que me transporte al Buceo. Ramón Anador, Anzani, Bustamante, Leguizamón comienzan a formar parte de mi léxico explicativo a la hora de aclarar el punto de destino. Me refiero a esta línea de manera fatídica porque ni siquiera el guarda o el chofer sabían a ciencia cierta el horario de ómnibus en cuestión. Impredecible a toda hora, más aún a las 6.30 de la mañana. Por suerte esta hazañosa actividad duró unos pocos días hasta enterarme que podía tomar desde la misma distancia el 143 o 494. De ahí en adelante comienzo a recorrer un camino ascendente que culmina en el usufructo de sino todas, casi todas las líneas del transporte capitalino urbano Montevideano, con fines mayormente laborales y también de ocio. Las 3 veces que estuve en Buenos Aires, caí en el uso y abuso del colectivo, tren y sobretodo del magnífico subte, toda una novedad. Ahora por motivos variados me encuentro en Málaga, en un balneario que se llama Torremolinos, desde el cuál debo tomarme todos los días el tren de cercanías y el autobús nº 20 para llegar al destino diario: la facultad. ¿Y saben a qué hora tengo que tomar el tren en la estación de Málaga? menos diez o y veinte.
Me siento un privilegiado, no sólo por tener un postgrado en transportes colectivos y en iconografía urbana, sino por la cantidad de tiempo que he dedicado a la lectura, escuchar música, conversar con el personaje de turno, disfrutar tranquilamente del paisaje y sobretodo reflexionar durante largas horas. ¿De qué se trata la vida sino de reflexionar cada uno de nuestros actos que siempre generan repercuciones de alguna manera? Eterno agradecido a estas situaciones que me han convertido en lo que soy y me han mostrado a mi entender el verdadero sentido de la vida. Con humildad y reflexión este mundo sería distinto.
“…me alegro de la lluvia y me alegro del viento.
Si tengo frío, me caliento;
si tengo miedo, ¡Que no lo tengo!, susurro y pienso
y para mañana
ya me he comido mi pequeña ración de esperanza..”.
Manolo Chinato
jueves 19 de noviembre de 2009
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Opii Manolillo Chinato!
ResponderSuprimirSabio el.
Recuerdo los tiempos en los que me tenía que tomar el 50 a lausana sin música, ahora me fui para arriba y puedo disfrutar más el trayecto, igualmente las caras son las mismas que hace 10 años.
Todo el mundo que hizo o hace comunicaciòn se queja de eso de los horarios centro-buceo o malvín. Aguante no estudiar eso (?)
Chau.
Melissa.
la verdad es que no tengo mucha experiencia en el tema de transporte colectivo,pero las veces que lo he usado lo disfruto de ver personas, cada una en su mundo.El que va mandando mensajes por celular, el que lee, el que va mirando el paisaje, el que escucha musica y tararea y ultimamente aqui en Maldonado, la ultima vez que me subi al 19; para mi sorpresa un vendedor ambulante como en Montevideo.
ResponderSuprimirAlgo nuevo para mi,al cual obviamente no dude en comprarle algunas chucherias novedosas. La verdad los omnibus, colectivos o bondis, como les llames son algo importante en nuestras vidas que a veces lo damos por sentado.
Gracias por este espacio !!
Sandra
Muchas gracias por todos sus comentarios. No hacen más que aportar y compartir con los demás un poco de su experiencia. Interaccionismo simbólico virtual!!
ResponderSuprimirSaludos y gracias!!!
el transporte urbano,tanto colectivo como individual (taxi) es la mejor forma de introducirse en el verdadero yo de la comunidad de que se trate. El compartir con los conciudadanos su pasar cotidiano y dejarse imbuir del espíritu de la ciudad es mágico...
ResponderSuprimirPasar de la experiencia al anecdotario, a la crónica del suceso, al detalle es un paso a dar, por lo que os convoco a iniciar una sesión de "cuentos del ómnibus".. o "anécdotas del taxi".
Ambas corrientes pueden dar lugar a una frondosa descripción de lugares a los que nunca hemos ido, y que visitaremos, el el "bondi" de este blog, si los que se cuelgan, nos cuentan.
Un abrazo a todos.
"El Viejo""
paaaaaaa!!!! si me habre tomado el 17 alguna que otra ves jajajaja, y es tal cual nunca fallaba en el horario siempre puntual, aquellos obnibus viejos que les sonaba todo jajaja los guachos de la escuela rompiendo los huevos pa arriba y pa abajo adentro del bondi, ultimamente pocas veces he tenido que usar la linea pero cada vez que me lo tomo me acuerdo de esos tiempos de liceal en los cuales era una rutina, saliamos del colegio ibamos pa tu casa y de ahi a tomarlo en la esquina del almacen, la mayoria de las veces me acompañabas vos, un grande el santiii!!!!!
ResponderSuprimirpablito
Que hace profe ... justamente recién llego del laburo en el metro, subte para los amigos,es increíble que cada dos, maximo 3 minutos tenes siempre uno ... que te lleva a todos lados.
ResponderSuprimir-Lo malo que creo que tenemos gran parte de los que comentamos en tu ¨reflexionario¨ es que te hace dar cuenta que venimos de un mundo que se quedo en el tiempo.
-Lo bueno que la experiencia de nuestras tierras te pone en alerta y no te afanan ni en pedo, dicho en criollo.
terminando con mi pequeño aporte a esta reflexión me pase una estación y lo negativo que dije anterior lo sentí un poquito mas.
Un saludo cordial a todos
¨EL PEQUEÑO SALTAMONTES¨
JOOO! Ahora me han entrado ganas de agarrar el autobús para poder meditar algo! pero es cierto, echo de menos los largos caminos en "subte"-"metro" donde me acechaban largas horas de lectura y buena música...sin embargo, vengo de Barcelona...la gente no es muy propensa a hablar en los transportes colectivos, parecen todos sacados de un velorio...yo, con mi espíritu malagueño, hacedora de ruidos, me siento en el término marginal! jiji
ResponderSuprimirahora conduzco coche, es cierto, menos tiempo para pensar en el camino, pero desde luego, es el único que me lleva donde yo quiero cuando yo quiero :) habrá que buscar el tiempo para pensar en otros momentos... (uff...lo busco?)
Nos vemos en el máster!
;)
CARMONAAAAAAAA HAZME PENSAR!!!!!!!!!!
ResponderSuprimirEste comentario ha sido eliminado por el autor.
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