Seguramente en algún momento habrás oído la frase hecha y tan reproducida: “toda historia tiene dos campanas”. Es que en el momento en que alguien cuenta algo, escribe una historia, una crónica o lo que sea, lo está haciendo desde su lugar irrenunciable de sujeto. Otro concepto un poco más controvertido es el de la “objetividad” periodística. Pero el motivo de este artículo es demostrar justamente lo contrario. El periodismo como cualquier creación social siempre tiene “2 campanas” de la historia. Obviamente en una sociedad Capitalista, quienes controlan los medios de comunicación tienden al mantenimiento de los beneficios sociales que gozan, por lo tanto responden a una ideología tradicionalista o más bien en términos políticos: de derecha. “El término Izquierda política tiene su origen en el lugar de la Asamblea Nacional en que se sentaban, durante la Revolución Francesa los representantes jacobinos, que respaldaban medidas que favorecieran a las clases más pobres de la sociedad.”
Una sociedad que se jacta de Democrática entonces, debe garantizar a sus ciudadanos la igualdad de opinión como principio de libertad. Todas las voces deberían tener oportunidad de ser consideradas, todos deberíamos tener la oportunidad de tener acceso a la información desde el otro punto de vista, el cuál es cada vez más desprestigiado por los dueños de los grandes medios. En esta línea entonces vemos como invaden Afganistán en nombre de la libertad también llamada petróleo, cómo un régimen Comunista con dinero es bueno (China) y uno pobre es el peor de las atrocidades humanas (Cuba), cómo la pobreza, la indigencia y creciente desigualdad es una condición natural del ser humano (?) y así podríamos continuar cuánto quisiéramos.
A lo que voy es a lo siguiente: los medios de comunicación en un amplio porcentaje están controlados por grandes empresas – corporaciones que responden a los intereses de quienes publicitan y de los propios dueños - accionistas, claro está. De todas formas y como requisito fundamental, no pueden dejar de lado su credibilidad como medio de comunicación para poder alcanzar una mayor audiencia, mayor ganancia y es por esto que hablan, escriben, transmiten en nombre de una objetividad que ya sabemos que no existe.
En este caso quiero mostrarles un trabajo que ha hecho el Lingüista revolucionario Noam Chomsky, el cual ha dedicado gran parte de su vida para luchar contra este poder tan corrosivo y degenerante de nuestra sociedad democrática, desde los mismísimos Estados Unidos de América. Personalmente pienso que en el trabajo incansable de hombres cómo este, radica nuestra única esperanza de sociedad democrática y por qué no, de supervivencia. Espero lo disfruten.
martes 17 de noviembre de 2009
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Estaría bueno que "TODOS" vean este video!!
ResponderSuprimirCreo que la poca convocatoria que ha tenido este artículo es inversamente proporcional a la duración del documental y directamente proporcional al grado de paciencia que normalmente tenemos.
ResponderSuprimirYo también pienso que todos deberían verlo pero...como dice el propio Chomsky, todos sabemos el grado de compromiso al que nos exponemos.
Saludos y gracias por el comentario!!!!
ufff...ciertamente es un poco inversamente proporcional al tiempo que tengo para terminar los trabajos del máster...pero prometo terminarlo.
ResponderSuprimirSi bien no me transmite más que una agonía (por lo menos los 10 primeros minutos) de los descerebrados con los que tiene que lidiar el sr.Chomsky, me ha creado un estado de inquietud, impidiéndome sentar cómodamente en el sofá.
Es difícil pensar una alternativa a las jerarquías y relaciones de poder, ya que la gramática cultural, además de someternos a las relaciones imperantes, nos ofrece constantemente propuestas de identificación y simulacros de control ciudadana, que nos hacen negar como idiotas la "posible" finalidad política, ejercicio de dominio, existente en los medios de comunicación, y en tantos otros lugares. Por ejemplo, allí donde nosotros mismos no nos permitimos llamar al "señor" Carmona de "tú-simple-llano ser humano" y no de "usted", o abandonar la conferencia aburridísima de O.N.G., no sin antes tacharlo de muermo. revolución y caos, pero, cuál sería la alternativa? eso me devana los sesos... (Monteverde, el ser no registrado en internet y con nombres múltiples)